Desesperación
Esta mañana desperté apesadumbrado
Esta mañana desperté apesadumbrado
sentí un dolor tan profunfo como extraño en mi garganta
advertí en el momento dos inmensas lágrimas que
innundaban mis ojos;
impacientes se precipitaron en mis mejillas
súbitamente se cristalizaron, se detuvieron,
se perpetuaron, el cause se detuvo, ya no podían correr.
Atónito ante aquella visión me pregunto qué pasó?
?por qué ya no fluyen? qué transformación endemoniada
ha ocurrido en mi organismo?
?Qué elemento importante ha desaparecido?
Me miro al espejo en busca de respuesta y no la encuentro.
Corro a los ríos y a los mares buscando una respuesta
pero todo es inútil. Y vuelvo a preguntarme:
hay alguien que me ayude?
que tenga en su poder la explicación del tal misterio?
Será posible devolverle a mis ojos la frescura?
habrá algo en este mundo que reactive el cauce a mis lágrimas?
Dime... dime... dime... qué puedo hacer?
hay alguien que lo sepa?